Benchmarking como herramienta
Mantener registros financieros organizados y medir tanto el desempeño económico-financiero como productivo puede traer múltiples beneficios a un negocio agropecuario. Algunas ventajas clave incluyen una comprensión más clara de los resultados del negocio, una mejor gestión de los recursos, la capacidad de identificar áreas de mejora y una mayor disposición por parte de los productores en buscar activamente esas mejoras.
Pero, ¿pueden estos beneficios medirse objetivamente? Más allá de las claras ventajas de llevar registros, se exploraron diferencias económico-financieras tangibles entre los productores australianos que mantienen registros financieros organizados y el promedio de productores de la industria.
Metodología
Para el análisis, se comparó el promedio anual de la rentabilidad sobre los activos manejados de la base de datos de Agrista versus el conjunto de datos de ABARES (Oficina Australiana de Economía Agrícola y de Recursos y Ciencias) para el período 2017–2023.
La base de datos de Agrista proviene del benchmarking, una herramienta que mide y evalúa indicadores productivos y económicos de establecimientos agropecuarios para identificar oportunidades de mejora y fortalecer la toma de decisiones.
ABARES es la agencia gubernamental encargada de brindar datos, análisis económicos y asesoramiento científico sobre el sector agropecuario y actividades relacionadas en Australia. Una de las tareas que desarrolla es la realización de mediciones productivas y económicas del desempeño de establecimientos en todo el país. Uno de los indicadores que calcula es la rentabilidad de dichos establecimientos, el cual se tomó como referencia para este análisis.
El análisis se centró en establecimientos ganaderos (bovinos y/o ovinos) y, en ambos casos, no se incluyó la capitalización de la tierra dentro del cálculo de la rentabilidad. Además, para el caso de ABARES, se filtraron los datos de productores ubicados en los estados del sureste de Australia, ya que la mayoría de la base de datos de Agrista proviene de esta región.
El conjunto de datos de Agrista no es una muestra aleatoria, ya que representa a productores que rastrean activamente sus finanzas, miden su desempeño y buscan mejoras, mientras que los datos de ABARES se recopilan al azar. Por lo tanto, los resultados de la muestra de ABARES proporcionan una estimación objetiva sobre el desempeño de la industria ganadera en general.
Resultados
La Figura 1 ilustra las tendencias durante el período de análisis de siete años (2017–2023), comparando el promedio del retorno sobre los activos manejados entre el conjunto de datos de ABARES (naranja claro) y el de Agrista (naranja oscuro). Las diferencias entre ambos se destacan en marrón. Se incluye el resultado del año 2024 para Agrista, pero no para ABARES, ya que este no lo ha publicado aún.
En todo el período analizado (2017–2023), el promedio de la base de datos de Agrista superó consistentemente al promedio del conjunto de datos de ABARES en términos de retorno sobre los activos manejados. La diferencia osciló entre +1,3 % en 2023 y +2,6 % en 2020. Durante todo el período, la diferencia promedio fue de +2,2 % a favor de los productores de Agrista.
Qué significa esto para usted
Este análisis demuestra que los productores ganaderos que mantienen registros económico-financieros y productivos estructurados logran un mejor desempeño, medido como rentabilidad sobre activos manejados, que el promedio de productores de la industria.
Las diferencias de rentabilidad entre ambos grupos de productores son contundentes, lo que reafirma los beneficios de llevar registros y realizar mediciones para mejorar los resultados económicos de la empresa agropecuaria.
Esto no significa que el benchmarking en sí mismo garantice mejores resultados. Lo que significa es que una serie histórica de datos objetivos y repetibles sobre el desempeño de los establecimientos proporciona la capacidad de derivar información valiosa e identificar oportunidades de mejora.
Estos datos brindan evidencia de que el benchmarking es una herramienta que mejora la capacidad y confianza de los productores para realizar cambios positivos en sus establecimientos. Además, el monitoreo de resultados después de realizar cambios proporciona un ciclo de retroalimentación que permite evaluar dichas modificaciones.
El servicio de benchmarking es ofrecido por Zorzal Agroestudio, utilizando la misma metodología utilizada por Agrista, en una versión traducida al español y adaptada a sistemas locales.
Dicho servicio también desempeña un papel educativo clave para los productores de establecimientos agropecuarios, quienes se vuelven conscientes de las complejas interacciones entre el sistema de producción y el desempeño económico-financiero de la empresa.
Agradecimiento
Zorzal Agroestudio agradece a Agrista por la oportunidad de publicar este artículo en su versión adaptada al español.